Ruedos con historia

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Temporada 1

La plaza de toros de Olivenza da vida a la ciudad, blanca por fuera, enseguida ofrece el testimonio y el recuerdo a uno de los personajes importantes que le dieron esplendor "Bernardino Piriz Carvallo".

En la gran plaza de San Sebastián, los donostiarras ocuparon su ocio principalmente en las corridas de toros, presenciada por la gente más acomodada desde sus 147 balcones, cuya rigurosa numeración, aún se conserva.

La plaza de toros "Las palomas" de Algeciras, está ubicada en el Cerro de los Adalides.

Nada mas finalizar el lustro del siglo XX, se promovió la construcción de una plaza de toros permanente para 8.000 espectadores, con una pomposa fachada y palcos en la planta superior, que no tardó en encandilar a los madrileños.

La ciudad de México es el lugar donde la fiesta de los toros hundió sus raíces con mayor firmeza. Para lo cual, levantó a principios del siglo XX, un gran coso taurino en el lugar llamado "La colonia de la condesa".

Frente a la fachada de la plaza de toros de Almería, la apostura en bronce, del primer torero importante, Julio Gómez Cañete, alías "Relampaguito", destacó por su contundencia estoqueadora.

La nueva plaza de toros de Zaragoza presenta una estructura similar a la que acababa de estrenarse en Madrid junto a la Puerta de Alcalá. Fue el escenario permanente de más de siglo y medio de fiestas de toros.

Datos y leyendas recogen que Rodrigo Díaz de Vivar fue el primer hombre que alanceó un toro a caballo en Madrid.

El torero Enrique Ponce ha hecho esta tierra suya, siempre en su feria. Clasicismo conceptual, toreo grande y estética en los grandiosos momentos.

Es fama que ya a mediados del siglo XVI, los lugareños de este San Sebastián madrileño, tenían gran afición por las fiestas de toros. Una tradición que fue en aumento hasta cuajar, a mediados del siglo XX, en una lúdica vocación.

En estas tierras vallisoletanas se criaron aquellos toros castellanos. La Plaza Mayor de Valladolid fue escenario de las corridas de toros donde sus 500 balcones y 4.000 ventanas, más los tablados supletorios, llegaron a albergar a más de 40.000 almas.

En la Plaza de Zocodover en Toledo se ofrecieron desde tiempo inmemorial todo tipo de espectáculos, especialmente, las corridas de toros.

En Granada se corrieron toros desde la remota antigüedad en las plazas de "Bibarrambla", un espacio no porticado que hoy se muestra como lugar de esparcimiento para los granadinos.

La plaza de toros de Santander, también conocida como “Coso de Cuatro Caminos”, es una de las más bellas y cuidadas de la geografía taurina. Fue inaugurada el día de Santiago, 25 de julio, de 1890. Actuaron esa tarde los diestros José Sánchez del Campo Cara-Ancha y Luis Mazantini, con toros de Conde de Patilla. Los festejos que en ella se celebran se desarrollan durante los últimos días del mes de julio, en la denominada Feria de Santiago. Es un ciclo que durante la última década ha experimentado un importante auge. En la actualidad, la Feria de la capital cántabra es una de las referencias de la temporada taurina y se ha convertido en uno de los principales seriales del Norte de España. También es cita obligada la Tradicional Corrida de Beneficencia, que tiene lugar inmediatamente después al abono de la feria.

La plaza de toros de El Puerto de Santa María es una de las más emblemáticas de la comunidad andaluza y de toda la geografía española. El 1 de noviembre de 1878 comenzaron las obras de la que hoy es la actual plaza de toros de El Puerto de Santa María. La obra se dio por finalizada el 1 de mayo de 1880. El 5 de junio de ese mismo año se celebró la primera corrida de toros. En ella hicieron el paseíllo Antonio Carmona El Gordito y Rafael Molina Lagartijo. En la actualidad, la plaza de toros de El Puerto de Santa María continúa celebrando festejos taurinos como plaza de temporada. Es una de las plazas consideradas como 'santuarios' del toreo por los aficionados a los toros. En el pasillo de la puerta principal luce un mosaico con la siguiente inscripción de una frase atribuida a Joselito El Gallo.